Prefiero quedarme con lo bueno

Logo BAIDEFEISEl próximo sábado 25 de enero hay asamblea general de socios de Baidefeis. Algo habitual por estas fechas, pero esta vez sí habrá algo distinto: será mi última actividad como presidente de esta asociación. Una decisión que ya tenía tomada desde hace bastante tiempo, y que ahora, más que nunca, creo que es el momento propicio para ello.

Puede que alguien se pregunte el porqué. Es sencillo: tras seis años ejerciendo esta responsabilidad, es el momento de que otra persona coja las riendas. Y sé que quien lo haga no lo tendrá fácil; pero creo, sinceramente, que esta agrupación a la que tanto quiero necesita un aire nuevo, y al timón, alguien capaz de volver a aglutinar la ilusión y el entusiasmo de años pasados.

Cuando decidí asumir esta tarea, a comienzos de 2008, Baidefeis se encontraba en un punto álgido: el año anterior, entre obras de producción propia, el taller de cine ‘Cámara y Acción’ –que llevábamos a cabo en colaboración con la Diputación Provincial- y alguna cosilla más, habíamos realizado nada menos que nueve cortometrajes, amén de encontrarnos en medio de la compleja postproducción de Nombre Grado Unidad. Cada semana crecíamos en socios, y con ellos, en propuestas e iniciativas audiovisuales. Pero los recursos de la asociación –económicos, materiales, etc- eran limitados, por lo que se consideró imprescindible establecer una forma de trabajo y organización estándar para poder dar cabida a los numerosos proyectos que llegaban a nuestra mesa. Nos juntamos un grupo de gestión, una ‘junta directiva’ –qué poco me gusta ese término; es frío y distante- , gente que ya llevábamos un cierto tiempo dentro de la asociación -yo, en concreto, desde que me acogiera para llevar a cabo mi proyecto Retrato en gris– y nos pusimos manos a la obra.

Aquel primer año, todo funcionó bastante bien. La gente participaba activa, alegre y desinteresadamente en nuestras actividades; algunos jóvenes recién llegados tuvieron la oportunidad de rodar su primer cortometraje con nosotros; seguimos adelante con los talleres de cine aficionado; gozábamos respeto y cariño por parte de medios de comunicación e instituciones públicas –al margen de qué color político las gobernara- ; incluso llegamos a estrenar una de nuestras obras en los Multicines Guadalajara; y el público alcarreño respondía de manera entusiasta a cada evento, actividad, muestra e iniciativa que poníamos en marcha.

Rodaje Retrato en Gris
Rodaje de “Retrato en gris” (verano de 2005).

No todo fueron parabienes; hubo quien quiso aprovecharse del gran momento de nuestra organización en beneficio de intereses propios. No voy a entrar en detalles porque no quiero darles ningún protagonismo en este artículo. Sólo diré que me tocó a mí hacer de sheriff, cosa que, lo creáis o no, no me gusta un pelo. Hubo quien se mosqueó. Yo no entré en batallas personales: todo lo que hubiera que hablarse, para bien o para mal, lo dejaba para las reuniones de junta o las asambleas de socios, para debatirse y a ser posible solucionarse de puertas adentro. Reconozco que alguna vez pude perder las formas. No quiero ni debo justificarme; pero, en mi defensa, os diré que alucinaríais si leyerais algunos de los mails que recibía de parte de ciertos individuos…

Siempre puse mi cargo a disposición de la asociación. Yo sólo quería ser un coordinador, un organizador, un gestor de recursos. Un productor, al fin y al cabo; alguien que se ocupa y preocupa por las gestiones administrativas, los permisos, las cuentas, las subvenciones… para que otros sólo se preocuparan de rodar sus cortos en las mejores condiciones posibles. Fueron pasando los años, y siguieron llegando críticas –a veces furibundas y sin fundamento ninguno; hubo quien me tachó de ser un burócrata (!) o de boicotear a otras asociaciones (!!!)- , pero eran más las alegrías, los apoyos –no a mí personalmente, sino a Baidefeis como entidad- que los sinsabores. Además, ¿a quién debía hacer más caso? ¿A los socios que cumplían, venían a las reuniones, proponían ideas, participaban día a día… o a los que tiraban la piedra y escondían la mano? No digo yo que fuera absolutamente infalible, ni mucho menos; tampoco creo que a nadie se le pueda exigir tal cualidad. Asumo que las críticas van unidas al cargo. Pero se hubiera agradecido más colaboración, más crítica constructiva, y menos palos en la rueda.

El punto de inflexión llegó, a mi parecer, en 2011. Antes había vivido algunas cosas que no me habían gustado mucho –los rodajes de Díselo tú en 2009 y de Alzheimer: vivir una vida para olvidarla en 2010 fueron bastante dificultosos, no ya solo por la complejidad de ambos proyectos, sino porque fue difícil coordinar la disponibilidad de la gente para formar los equipos técnicos- , pero tampoco le di más importancia. ¿Qué sería de un rodaje sin los nervios y los contratiempos? ¡Es la salsa del cine! Además, en ambos casos, yo estaba convencido de que el resultado final estaría –y así se confirmaría cuando se estrenaron ambos trabajos- por encima de las posibles pegas. Pero, contra pronóstico, el que iba a ser nuestro gran evento, nuestra gran celebración, la gran fiesta para quienes habíamos formado parte de nuestra gran familia –en su día, llegamos a ser más de cien socios- , se vio empañada por, digamos, desafortunados comentarios, antes y después de la Gala X Aniversario celebrada en el Teatro Buero Vallejo, por parte de cierta gente que o no da señales de vida o cuando lo hace parece que quiera torpedear nuestra línea de flotación, pero desde luego nunca está para para arrimar el hombro.

Estreno Díselo Tú
Estreno de “Díselo tú” (junio de 2010).

No tan doloroso me pareció esto –sinceramente, creo que la gala, aunque mejorable, quedó bastante simpática, dinámica y variada; llenamos más de medio aforo del auditorio; y recaudamos una cifra nada desdeñable a beneficio de la Asociación Provincial de Familiares de Enfermos de Alzheimer- como el hecho de que, pocos meses después, se aprobara en asamblea extraordinaria establecer una cuota simbólica –hasta entonces, no existía- para sufragar los gastos corrientes. Debo insistir aquí en que la decisión no fue mía, sino de todos los socios asistentes que lo aprobamos por unanimidad. Claro que a esta asamblea apenas acudió una tercera parte de nuestro censo… a partir de aquí, lo kafkiano: hubo quien pasó de asistir a este debate pero no tuvo reparos en ponerme en el centro de la diana –como si esas cuotas fuesen a parar a mi bolsillo- , otros directamente hicieron espantá en masa, y también me encontré casos de gente que sí vino, votó a favor de dicha decisión, y luego si te he visto no me acuerdo.

A pesar de los pesares, fueron muchas más las alegrías que los sinsabores que viví al frente de este colectivo: rodajes, talleres, cine-fórums, estrenos… por aquí han pasado y han colaborado con nosotros grandes y reconocidos profesionales del mundo del cine y de la interpretación -no los cito porque seguro que injustamente me olvidaría a más de uno- , y todos se han ido con palabras de agradecimiento y de enhorabuena por nuestra labor. Y a pesar del ingente esfuerzo y trabajo que supone, esta nunca debe dejar de ser una actividad voluntaria y reconfortante, para disfrutarla y no para sufrirla. Pero sería cínico por mi parte negarme ante la evidencia de que hoy somos muchos menos en Baidefeis y que cada año cuesta más sacar adelante los proyectos y conseguir la implicación de la gente. Entiendo que, en parte, es ley de vida: hoy día, con esta crisis a cuestas, todos tenemos otras preocupaciones –trabajo, carrera, paro, familia…- , e incluso tenemos miembros que se han visto obligados, como tanta gente, a emigrar fuera de la ciudad, de la provincia e incluso del país. Pero hacer un poco de cine, como me gusta decir cada vez que montamos un set, se ha convertido en una quimera ciertamente compleja últimamente.

Debo añadir a esto –porque así es como lo siento- que en estos tiempos aciagos no son pocas las dificultades externas que nos llegan a cualquier entidad que nos dedicamos a esto de la cultura, no ya solo por los recortes económicos –que también- , sino porque, actualmente, las instituciones que antes nos alababan ahora ni siquiera nos cogen el teléfono. Les importamos más bien poco, nos hemos convertido en un incordio, y si encima se nos ocurre hacernos Amigos del Teatro Moderno…sospechosos habituales, fijo.

Gala Baidefeis
Presentando la Gala X Aniversario de Baidefeis (febrero 2011).

Finalizo esta extensa reflexión o despedida dando las gracias a los compañeros que han estado ahí, al pie del cañón todos estos años. También a aquellos que hubieran querido poder hacer más y han contribuido siempre que han podido.  Ha sido mucho el esfuerzo y la dedicación, y todas las horas que les hemos quitado a nuestras familias y amigos han sido por una loable causa: hacer cine, aunque sea modesto y en pequeño formato. Yo, por mi parte, he hecho cuanto he podido; con no pocos errores seguramente, pero siempre con entrega y devoción hacia un proyecto que, creo, debe marcar ahora un punto y aparte. Estos nuevos tiempos requieren de nuevas ideas y de gente con energías y entusiasmo para llevarlas a cabo.

No os voy a engañar: me marcho con cierto sabor agridulce. Pero como prefiero quedarme con lo bueno y, por supuesto, como sigo apasionándome por el cine, tened por seguro que seguiré estando aquí para quien requiera mi ayuda y colaboración.

Es hora de dar el relevo.

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