Del octavo pasajero a la resurrección imposible

La inusitada controversia que ha surgido alrededor de Prometheus y que ha enfrentado a partidarios y detractores de la última película de Ridley Scott, y mientras esperamos a ver si la inminente edición en DVD/Blu-Ray con (prometidas) escenas adicionales dará alguna respuesta a los múltiples enigmas que nos deja la cinta -o si, como otros aseguran, habrá que esperar a una nueva secuela/precuela cinematográfica- , os invito a volver a los orígenes, a rescatar y recuperar las cuatro películas -obviaremos spin-offs y crossovers varios- que hasta ahora habían conformado la serie: Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979); Aliens, el regreso (James Cameron, 1986); Alien 3 (David Fincher, 1992); y Alien resurrección (Jean-Pierre Jeunet, 1997). Dos obras maestras y dos grandes mediocridades. ¿A que es fácil adivinar cuál es cual? En fin, en cualquier caso, ahí va mi análisis sobre la Tetralogía Alien.

¿Qué pasó con… Veronica Cartwright?

Su nombre no es conocido para el gran público, pero para los aficionados a la ciencia-ficción es uno de los rostros más habituales de la pantalla. Como intérprete, siempre impregnó honestidad y credibilidad a sus personajes, en una carrera de seis décadas que aún continúa aunque sus trabajos rara vez lleguen a nuestras pantallas -salvo sus múltiples episódicos en diferentes series de la pequeña pantalla- . Hoy os invito a conocer a Veronica Cartwright, la actriz cuya carrera fue más allá de la recordada Lambert de Alien.

¿Qué pasó con… Michael Biehn?

Ex-actor fetiche de James Cameron, participó en algunos de los títulos más espectaculares y taquilleros de los ochenta, además de trabajar con directores de la talla de William Friedkin, George P. Cosmatos o Michael Bay… pero en los últimos años, su nombre es más sinónimo de mito de la Serie B: Michael Biehn.

¿Os acordáis de él?

¿Qué pasó con… Steve Guttenberg?

En esta nueva sección quiero dar un pequeño y humilde homenaje a todos aquellos actores, directores y demás gente del cine que de un modo u otro han formado parte de mi educación fílmica, y que hoy en día permanecen prácticamente desaparecidos e injustamente olvidados; estoy seguro de que más de un nombre de los que irán apareciendo aquí os causará la misma simpatía que a mí. Hoy: Steve Guttenberg. ¿Os acordáis de él?