THX 1138

George, ¿pero qué has hecho?

Mi intención hoy era hablar sobre THX 1138, la ópera prima que un joven George Lucas con apenas veinticinco años de edad firmó a comienzos de los años setenta. Sin embargo, me vais a permitir que en ocasiones salte hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, ya que, lamentablemente, hoy día es prácticamente imposible hacerse con una copia legítima del film original, y, cosas del señor Lucas, me veré obligado a comentar ciertos aspectos de un extraño director’s cut que el creador de Star Wars lanzó en formato doméstico hace apenas lustro y medio.

Viajemos pues, en primer lugar, hasta el año 1971 para hablar de la película genuina, la que se estrenó en ciertas –pocas- salas comerciales independientes, ya que ni la Warner, distribuidora de la cinta, ni la mayoría de los exhibidores de entonces apostaron por esta obra extraña, aséptica y postapocalíptica, que mostraba una sociedad futura fagocitada por un sistema rígido y mecanizado, sin lugar posible para sentimientos y pasiones. En definitiva: una humanidad deshumanizada que no se cuestiona ni su estatus ni su propio destino, muy en la línea de George Orwell y su inolvidable novela 1984 –aquí también hay un big brother que controla a todos y cada uno de los individuos, incluso en el plano espiritual- .

Fue Francis Ford Coppola –por entonces un más que prometedor cineasta que ya había coincidido con Lucas en la escuela de cine y con quien había trabajado en Llueve sobre mi corazón (1969)- quien le animó a que convirtiera su trabajo de fin de curso, el cortometraje Electronic Labyrinth: THX 1138 4EB, en un largo. Y el resultado es una pieza experimental, casi surrealista, con ciertos e indiscutibles hallazgos audiovisuales que han servido de inspiración a multitud de obras posteriores del género de la ciencia-ficción, desde su propia saga galáctica –esos wookies que se mencionan en cierto momento- hasta películas como La Isla (Michael Bay, 2005) –cuyas similitudes son más que sospechosas- , pasando por La fuga de Logan (Michael Anderson, 1976), Doce monos (Terry Gilliam, 1995), Gattaca (Andrew Niccol, 1997) o la mismísima Blade Runner (Ridley Scott, 1982) –esos túneles, esos coches- , sin olvidar cierto guiño paródico en El Dormilón (Woody Allen, 1973) –los androides de aquélla guardan más de un parecido con los policías de ésta- o incluso sentido homenaje en un lisérgico videoclip del grupo británico Queen, Calling all girls -buscadlo en YouTube; no tiene desperdicio- .

Pero detrás del, insisto, excelente trabajo de dirección artística y de producción, se halla una película inocua, hueca, cuya posible trascendencia queda sepultada por unos ochenta y ocho minutos de metraje que parecen ochocientos : el ritmo es excesivamente anodino, lento, plomizo, y el espectador difícilmente puede identificarse con unos personajes cuyas motivaciones no están nada claras, y, para ser sinceros, la verdad es que al final poco nos importan; algo que, por el contrario, no ocurría con el más que interesante corto original, cuya esencia era muy sencilla y directa –una fuga desesperada- .

Y, para más inri –y ahora montamos en nuestro pequeño DeLorean y regresamos a la época actual- , en pleno siglo XXI nos vemos obligados a tener que ver sí o sí un retoque digital por aquí, unos fondos generados por ordenador por allá, unos bichos extraños creados por CGI –y metidos con calzador en una película de más de treinta años- y una bonita persecución digital, todo muy guay, sí, pero que se carga un trabajo tal vez imperfecto, sí, pero esmerado y artesanal con que los responsables de efectos especiales se lo curraron en los setenta. ¿Por qué, señor Lucas? ¿Por qué?

En fin, dejémoslo estar –para debatir sobre esta controversia, echad un vistazo al excelente e imprescindible documental The People vs. George Lucas (Alexandre O. Philippe, 2010)- . THX 1138 es, en pocas palabras, una película aburrida como pocas, pero que al menos nos deja dos o tres perlas visuales y conceptuales que otros después sí supieron integrarlas en historias, más interesantes, o al menos, más entretenidas.

Recomendado para incondicionales del ‘dios’ Lucas.

P.D.: aquí podéis ver el cortometraje original, en versión original sin subtítulos. Que aproveche.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s