Looper

La paradoja del abuelo.

Lo primero y antes que nada: si estás interesado en ver Looper, por favor, no sigas leyendo, pues para poder comentar ciertos aspectos sobre el tratamiento, la historia, los personajes, el conjunto en definitiva, no voy a tener más remedio que desvelar algunos puntos clave del film, pues esta cinta necesita de un exhaustivo examen forense para ser analizada con exactitud.

¿Sigues ahí? Muy bien, eso es porque: a) No tienes intención ninguna de verla, y te importa un bledo que la destripe, o b) Ya la has visto y te interesa mi opinión y valoración. Sea como fuere, allá vamos.

Supongo que, a estas alturas, quien más quien menos ha oído hablar de la ‘paradoja del abuelo’: si viajo hacia atrás en el tiempo y asesino a mi abuelo antes de que éste tenga hijos, ¿cómo puedo yo existir? Y si no existo, ¿cómo puedo haber matado a mi antepasado? Es un curioso dilema que la ciencia-ficción cinematográfica ha resuelto de desigual manera: a veces de manera más sutil y verosímil –la genial Doce monos (Terry William, 1995)- , otras planteando la posibilidad de que el tiempo no transcurra de manera lineal, sino por universos paralelos –la televisiva serie Fringe– y otras, sencillamente, transgrediendo las leyes del espacio tiempo pero haciendo gala de un cómplice y gamberrete sentido del humor –la trilogía de Regreso al futuro (Robert Zemeckis, 1985-89-90)- . En fin, más tarde volveremos sobre esto…

Vamos al lío. El presente es el año 2044: tres décadas después, las mafias emplearán clandestinamente la ciencia de los viajes en el tiempo para llevar a cabo sus particulares vendettas. ¿Cómo? Enviando a sus víctimas treinta años hacia el pasado donde unos matones conocidos como loopers son los encargados de ejecutarlas y deshacerse de los cuerpos. Es el crimen perfecto. Pero, ¿qué ocurre cuando uno de estos sicarios descubre que debe eliminar a su propio yo del futuro? El planteamiento, no lo neguemos, es bastante chulo: nos presenta un futuro imperfecto, algo decrépito, con cierto aire a lo Philip K. Dick –bebe de manera innegable de Blade Runner y, sobre todo, de Minority Report– , y una trama protagonizada por un (anti)héroe de dudosa moralidad pero cuyo incierto destino hace que nos ganemos su empatía.

Bruce Willis y Joseph Gordon-Levitt en ‘Looper’

Sin embargo, y lamentablemente, el punto de partida descrito anteriormente no tarda en desarrollarse a golpe de situaciones imposibles: el Joe anciano –un Bruce Willis con un vestuario sospechosamente parecido al que lucía en Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994)- o huye o muere a manos del Joe joven –Joseph Gordon-Levitt, últimamente chico de moda, soportando un temible maquillaje- , pero no pueden darse las dos situaciones a la vez –algo parecido ocurre en una secuencia anterior con el personaje de Paul Dano: si lo mutilan y matan hoy, ¿cómo pueden mandarle hacia atrás en el tiempo treinta años después?- . Y aún pasando por alto este detalle –venga, aceptemos barco como animal acuático- , el libreto cae en mil y una situaciones vistas ya en mil y una películas, con lo que el nivel de originalidad que se presuponía se queda a la altura del betún.

Qué queréis que os diga: ver al más que talludito Willis buscando a tres niños para matarlos porque uno de ellos –no sabe cuál- será el responsable de los males del futuro recuerda bastante a Terminator (James Cameron, 1984) –y eso por no hablar del reguero de fiambres que va dejando a su paso- ; que el menor en cuestión tenga poderes psíquicos y sea capaz de arrasar con cuanto y cuantos hay a su alrededor nos hace acordarnos de Carrie (Brian De Palma, 1976) –eso sí: el chaval que lo interpreta, Pierce Gagnon, está sublime, terrorífico- ; y que el final, aunque lógico desde el punto de vista dramático –el suicidio del protagonista- , no se sostenga por ningún lado –volvemos a la ‘paradoja del abuelo’: si el Joe joven se suicida, el Joe viejo nunca existiría, nunca viajaría atrás en el tiempo, nunca armaría este follón en el ‘presente’ y, lo que es rizar el rizo, nunca daría motivos al Joe joven para suicidarse- , dan como resultado una de las cintas más extrañas, ilógicas y, contra pronóstico, decepcionantes de la temporada.

No nos quedemos con la idea simplona de si Looper es una ‘mala’ película. No es que esté mal hecha, no es cutre; como digo, el planteamiento tenía muchísimo potencial. Pero no se ha sabido desarrollar con ingenio, el guión carece de toda lógica argumental, el sentido del humor brilla por su ausencia –todas las notables fábulas de ficción científica que hayamos podido ver en la gran pantalla tenían un indiscutible puntito de ironía- y da la impresión de que se ha tirado más de tópicos del género que de currarse una obra genuina. Recientemente, películas como Código fuente (Duncan Jones, 2011) han sabido jugar con mucha más maestría la baza de los saltos temporales. Otras, como este Looper, tan sólo nos invita a dar vueltas y vueltas sobre un imposible carente de sustancia.

Recomendado para aficionados fácilmente impresionables.

Anuncios

2 Replies to “Looper”

  1. El niño te recuerda a Carrie porque tú no has visto ‘Akira’. Hay un par de planos que son sencillamente calcados. Ah no, que no son plagios, que son homenajeeeeees.

    Sí, y yo también pensé en Terminator con lo de las tres potenciales víctimas. :-p

    Voy más lejos (atención, más spoilers): a mitad de película se plantea la trama de que Bruce Willis pretende matar al Rain Maker este para que en el futuro no vaya a buscarle y por lo tanto él desaparezca y vuelva a estar con su mujer. En ese mismo momento sin tener que terminar la película para pensar (y como esa trama luego se tuerce realmente tampoco importó mucho) yo pensé: “Si en el futuro no le van a buscar y matan a su mujer, no vuelve atrás en el tiempo para matar al niño Akira, ¿no?”

    En eso hay que reconocer que la primera “Terminator” es mucho más redonda que la segunda, y mucho más aún si dispones de un montaje que incluye las escenas eliminadas (buscar en fanedit.info, sólo en inglés).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s