Searching for Sugar Man

Buscando fantasmas.

Tras una larga e infructuosa espera, por fin he podido ver uno de los títulos que más anhelaba encontrar en los últimos meses: y es que todo cuanto había oído y leído acerca de Searching for Sugar Man, amén de su limitadísima distribución en nuestro país, no hacía sino alimentar cada día más mi creciente interés por este trabajo galardonado con el Oscar al Mejor Largometraje Documental en la última gala de los premios de la Academia de Hollywood.

Y es que Searching for Sugar Man, aunque se enmarca, como ya hemos apuntado, dentro del género documental, no se trata de una obra al uso: con un estilo y una prosa mucho más cercanos al thriller detectivesco que al mero relato puramente periodístico –y que arranca como un sórdido relato de fantasmas- , el director sueco Malik Bendjelloul nos cuenta cómo a finales de los años noventa dos apasionados de la música comenzaron la infructuosa búsqueda de Sixto Rodríguez, uno de esos músicos que, como tantos, fue descubierto décadas atrás pero que nunca triunfaron en el mercado anglosajón y cuyo rastro se esfumó tras dos únicos LP’s y apenas un puñado de conciertos minoritarios en garitos de mala muerte.

Rodríguez publicó, de la mano de Sussex Records en Detroit, los álbumes Cold Fact (1970) y Coming from reality (1971); dos discos sin apenas repercusión en Norteamérica pero que, curiosamente, de alguna manera llegaron a Sudáfrica y cuyos temas se convirtieron nada menos que en himnos para toda una generación de jóvenes que lucharon contra el apartheid. ¿Y el artista? Nada, como si se lo hubiera tragado la tierra: aunque se le llegó a comparar nada menos que con Bob Dylan o con Bob Marley, su fulgurante desaparición de la industria hicieron crear a su alrededor multitud de leyendas acerca de su muerte…

searching-for-sugar-manY hasta aquí podemos leer. Porque lo mejor de Searching for Sugar Man es visionarla con la mente abierta, sin saber más datos de los necesarios, para dejarse llevar por un sorprendente viaje de tres décadas en el que cada pista, cada dato, cada nueva información nos va acercando poco a poco a la figura y a la realidad de quien pudo haber triunfado (en su día) y no lo hizo. ¿Mala suerte? ¿Voracidad de la industria?

Con una soberbia labor de documentación y un excepcional sentido narrativo, Searching for Sugar Man es una obra tan apasionante como sorprendente, que quizá a muchos cueste creer –y es que algunas de las situaciones son ciertamente increíbles, que no inverosímiles- pero que sin duda a nadie dejará indiferente.

Recomendado para aficionados a los descubrimientos sorprendentes.

2 respuestas para “Searching for Sugar Man”

  1. Lo que omite esta formidable película es que Rodríguez no abandonó del todo la música tras el “fracaso” de sus dos primeros discos -en 1979 giró por Australia y editó un disco en directo de la gira-, y que, además de Bob Dylan, su principal rival era Bill Withers, en su mismo sello, y sin duda, un músico más superdotado desde el primer disco.
    En cualquier caso es una película inolvidable, un magnífico ejemplo del Bigger Than Life, y, sobre todo, una oportunidad para conocer un puñado de canciones que, seguro, son hoy la banda sonora que nunca fueron en el momento en que fueron concebidas -más allá de Sudáfrica-.
    Un Saludo Isra.

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