20 años tras la pista de los «Sospechosos habituales»

SOSPECHOSOSecarteleraMucho antes de darse a conocer como el hombre que resucitó a los cómics en la gran pantalla, Bryan Singer era un joven y prometedor director que había llamado la atención en el festival de Sundance con su ópera prima, Public Access (1993). Para su siguiente película, pergeñó junto con su amigo, compañero y guionista Christopher McQuarrie uno de los relatos detectivescos más apasionantes, sorprendentes e imprevisibles, Sospechosos habituales, un film que cumple ahora veinte años y que conmemoramos con este especial escrito para eCartelera.com en el que recordamos algunas de las claves (sin destripar pistas, por si acaso todavía hay alguien que aún no ha visto) de esta película imprescindible.

Incomprensible e inesperado despropósito

Ni las descafeinadas precuelas de Star Wars, ni la marciana cuarta entrega de Indiana Jones, ni siquiera el polémico final de la televisiva Perdidos: ninguna me ha desilusionado tanto tantísimo como la última, anhelada, esperadísima X-Men: Días del futuro pasado (Bryan Singer, 2014).

Y es que nada funciona como debiera en este incomprensible e inesperado despropósito, que más que atar cabos se pasa la continuidad con el resto de la serie por el arco del triunfo, plantea tramas inverosímiles y se queda en un mero fuego de artificio que entretiene, pero no divierte… [leer crítica]