‘La Bella y la Bestia’ (2017): Entre lo deslumbrante y lo inocuo

¿Hace falta comentar una película que ya a priori me parecía bastante innecesaria? Quizá ‘La Bella y la Bestia’ (Bill Condon, 2017) dé para pocas reinterpretaciones, o incluso, de haberlas, también las hubiéramos criticado. Entretiene y funciona; si de crío disfrutaste en el cine con la de dibujos, ahora puedes compartir esa experiencia con tus hijos. Y si esa es toda su misión, desde luego que la cumple, y con creces.

Podéis leer aquí la crítica completa en Cultura EnGuada.

El Corto de la Semana: ‘Severus Snape y los Merodeadores’

Se acaba de estrenar ‘Animales fantásticos y dónde encontrarlos’, una precuela canónica de la saga ‘Harry Potter’ firmada por David Ayer, responsable de las cuatro últimas entregas fílmicas de la serie; sin embargo, el fenómeno fan ya había especulado con multitud de historias que transcurrían paralelas o anteriores en la cronología de las aventuras del joven mago de la cicatriz con forma de rayo.

Si eres de los devotos de Hoghwarts, no puedes perderte este asombroso corto de impecable factura que da una vuelta más que interesante al pasado de algunos conocidos personajes: ¿y si, en su juventud, Severus Snape no hubiese sido más que un looser marginado y James Potter y sus amigos los Merodeadores los abusones del colegio? Juzgad vosotros: a mí me parece una pieza sobresaliente, tanto en la forma como en el contenido.

‘El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares’: ¿Por qué los llaman peculiares y no simplemente mutantes?

el-hogar-de-miss-peregrine-fotoLlevamos un año en el que algunos de los más reputados cineastas de Hollywood parecen algo desafinados en sus propuestas: ni los veteranos Spielberg (‘Mi amigo el gigante’) o Eastwood (‘Sully’) ni los prometedores Zack Snyder (‘Batman v Superman’) o Duncan Jones (‘Warcraft. El origen’) han conseguido sacarnos del tedio, algo que también ha ocurrido con las cada vez más hiperbólicas e insulsas franquicias palomiteras, como las pergeñadas por Bryan Singer (‘X-Men: Apocalipsis’) o J.J. Abrams (‘Star Trek: Más allá’).

Tim Burton no mejora la nota media, y ‘El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares’ resulta tan encantadora como engañosa: y es que, bajo su eficaz empaque, lo que nos están contando es una versión camuflada de los ‘X-Men’ de Marvel, con unos protagonistas con superpoderes que bien podrían haber entrado en la escuela del profesor X para luego enfrentarse al excéntrico villano de turno. O sea, que nada nuevo bajo el sol.

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‘Stranger Things’: Un regalo para nostálgicos ochenteros

Suelo comentar poco las series de televisión porque, aunque veo algunas, no las suelo seguir al momento: salvo en el caso de la sobresaliente ‘El Ministerio del Tiempo‘ -cuya cita puntual de cada lunes no me perdía ni por causas de fuerza mayor- , soy de los que las que las ven con notable retraso, reenganchándose cuando ya tengo varias temporadas acumuladas, sin hacer caso de modas, corrientes o simples cruces de opiniones en las redes sociales. Pero esta cadencia se ha roto con ‘Stranger Things’ por dos motivos fundamentales: la posibilidad de poder ver toda la primera temporada de una sentada –Netflix ha subido de manera íntegra los ocho episodios que la componen- y por la esencia retro ochentera que desprendía su muy llamativo tráiler.

Sobre lo primero, debo decir que me parece todo un acierto la filosofía de la cadena on-demand: no os podéis imaginar la de series de las que me he desenganchado por los continuos cambios de programación, casi siempre sin avisar, que suelen perpetrar las cadenas generalistas. En cuanto a lo segundo, debo confesar que esta historia creada por los hermanos Matt y Ross Duffer -cuyo único currículum eran un par de cortos y un largo de terror inédito en España- me ha embaucado de principio a fin gracias a su excelente ambientación, a sus estupendos guiños pop y al magnífico  trabajo de sus actores.

‘Stranger Things’ nos relata la (ya clásica) historia de terror, misterio y suspense, ambientada en 1983, en un pequeño núcleo rural donde nunca pasa nada hasta que ciertas extrañas desapariciones empiezan a sembrar la inquietud entre sus habitantes. A partir de aquí, los Duffer integran, en un guion eficaz, los ingredientes habituales de aquellas películas de videoclub con las que crecimos toda una generación: pandilla protagonista en bicicleta, conflictos de instituto, complicadas relaciones entre padres e hijos -familias aparentemente normales y felices pero ciertamente distanciadas en su seno- , música pop-rock y sintetizadores, conspiraciones gubernamentales, fenómenos inexplicables, tirachinas, walkie-talkies, juegos de rol, ciencia-ficción… todo un recorrido felizmente nostálgico que va desde Spielberg y Amblin -las comparaciones con ‘E.T.’, ‘Poltergeist’ o ‘Los Goonies‘ resultan más que evidentes- a los juegos de ‘Dragones y mazmorras’, pasando por los relatos de Stephen King -y no solo de terror: es imposible no acordarse de ‘Cuenta conmigo’- , las criaturas de H.P. Lovecraft, ‘El Señor de los Anillos’ de Tolkien como sanctasanctórum literario, e incluso toma prestados elementos del  ‘Aliens‘ de James Cameron. El gran mérito de esta serie, al menos en su primera temporada -aunque resulta bastante autoconclusiva, me sorprendería que no hubiera más- , es no limitarse a querer imitar aquellas cintas -qué facil hubiese sido caer en el plagio o en la autocomplacencia melancólica- y utilizar todos estos ingredientes como argamasa integradora dentro de una trama que puede no ser completamente redonda, pero que sin duda engancha desde el primer capítulo.

Stranger-Things.jpgMención aparte merece el elenco, capaz de dotar de los mejores momentos al espectáculo: si bien los críos trabajan estupendamente y los secundarios resultan de lo más eficaces -un aplauso para la directora de cásting, por favor- , lo de Winona Ryder, espléndida, es toda una recuperación definitiva, olvidando sus erráticos altibajos de las últimas dos décadas, y definir a la joven Millie Bobby Brown (12 años) como descubrimiento sería quedarse muy, muy cortos.

Lo dicho: si creciste con esas incomparables, imaginativas e imperfectas obras de cine juvenil que tanto nos marcaron a los que hoy somos (muy) treintañeros, no dejes pasar esta brillante y sugerente propuesta que, no por casualidad, se está convirtiendo en todo un fenómeno, y que consigue ir bastante más lejos que aquel llamativo, pero hoy casi olvidado, ‘Super 8‘ de J.J. Abrams.