CometCon 2017: Cuando el caos empaña la diversión

La Legión 501, espectacular como siempre, abrió el concurso de cosplay. Foto (C) Isra Calzado López

El pasado fin de semana Mariam y yo decidimos hacernos una escapadita a Oviedo para asistir, casi de improviso, a un evento que no conocíamos pero que nos llamaba mucho la atención: la CometCon’17, una multitudinaria feria donde gamers, cosplayers, youtubers -siento tanto anglicismo, es lo que hay- y demás aficionados y curiosos de la fantasía y la ciencia-ficción se darían cita durante tres días para compartir interminables horas de juegos on-line, conferencias, demostraciones e incluso cuentacuentos y exposiciones. No tenía mala pinta, el escenario era a priori bastante espectacular -el muy controvertido Palacio de Congresos diseñado por Calatrava y plantado, como aquél que dice, en pleno centro de la Vetusta galdosiana-, este era el cuarto año que se celebraba -lo que siembre presupone un cierto bagaje y experiencia de quienes lo convocan- y esperábamos horas de escapismo, diversión, buen rollo y poder hacer algunas fotos curiosas.

Sin embargo, tras dos jornadas y casi 16 horas de feria, lo cierto es que volvimos con la sensación de que CometCon tiene un potencial enorme y unas posibilidades casi ilimitadas: gran recinto, interminables propuestas de ocio, gente magnífica y muy participativa -lo mejor, las personas y asociaciones que conocimos en varios stands-, charlas interesantes -solo por asistir al encuentro con la escritora Victoria Vázquez, mereció la pena el viaje-, implicación municipal… todo muy positivo si no fuera porque el evento estuvo empañado por una organización descoordinada y con muy poco personal, con una falta de comunicación interna ciertamente alarmante. Caos con las entradas, retrasos injustificados, fallos técnicos que denotan falta de ensayos o de preparación, gestión incorrecta -a mi parecer- de los escasos recursos humanos, indicaciones contradicciones entre los propios organizadores… Si vísteis alguno de mis tuits de aquellos días o incluso echáis un vistazo al Facebook oficial, os encontraríais una buena cantidad de quejas, protestas y reclamaciones que les llegaron de manera constante, la inmensa mayoría completamente justificadas.

Una lástima, porque nos fuimos con la sensación de que les había venido muy grande y se les había escapado de las manos. Me tiene que pillar de muy buen humor para animarme a repetir el año que viene. Una pena.

En este enlace podéis ver una pequeña galería fotográfica con lo más interesante y llamativo que me encontré.

#TheBigGame2016: Más grande, más largo y mejor

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El equipo TBG16 casi al completo. Foto: Jon Perojo / Despertalia.

Cuando nació ‘The Big Game’ hace tres años, no todo el mundo apostaba por un evento que, enmarcado en el calendario navideño, apostaba por una propuesta bastante fuera de lo común por estos lares: juegos de mesa y de rol, rol en vivo, demostraciones, sorteos y la visita de unos soldados llegados de una galaxia muy, muy lejana. Pensado y enfocado para todas las edades y jugadores, ya fuesen veteranos del mundillo o familias que se acercaban por primera vez a propuestas que se alejaban de los tradicionales parchís, Trivial o Monopoly, aquella primera edición resultó ser un tremendo éxito de participación, y sus escasas nueve horas ininterrumpidas se hicieron cortísimas tanto a propios como extraños.

‘The Big Game’ 2015, algo más largo en duración -trece horas- y con novedades como el concurso de Cosplay o un frikibús para todo aquel que quisiese venir desde Madrid hasta Valdeluz sin tener que preocuparse por el coche, vino a refrendar el gran hallazgo que suponía un acontecimiento de estas características no solo en la provincia de Guadalajara, sino en toda la comunidad autónoma y en el eje del Corredor del Henares.

tbg16_corrotoPara #TheBigGame2016 la feria se ha duplicado hasta ocupar todo un fin de semana. Las cifras: veintitrés horas, más de 1.800 euros de recaudación y 230 kg de comida no perecedera que se entregará al Banco de Alimentos de Guadalajara, cientos de visitantes y casi una treintena de miembros de la organización con mucho, mucho trabajo y responsabilidad. Sin embargo, este ha sido el año que más lo he disfrutado. Quizá porque, después de tres ediciones, he sentido que mejor hemos sabido repartir las tareas -y, entre bomberos, no pisarnos las mangueras; que a veces sucede, aun con la mejor intención- ; puede que porque este año no he cargado yo solo con toda la tarea audiovisual, y poder trabajar codo con codo con mi colega David Corroto ha sido un verdadero placer y, en gran medida, una liberación -que nos ha permitido, entre otras cosas, poder grabar, editar y publicar en las redes cinco clips durante el propio evento- ; tal vez porque, más allá de los números, ver a gente entusiasmada que repite el segundo día y se trae amigos, que abarrotan las mesas de juego, llenan la ludoteca infantil y agotan las plazas de los vivos, o que incluso los propios comerciantes de la quincena de stands y firmas presentes te den las gracias porque las ventas han superado sus expectativas, no tiene precio. O más bien, seguramente, sea un poco de todo.

Lo que yo pueda contaros aquí de lo vivido en el CDM Valdeluz el pasado fin de semana se queda muy corto; si estuvísteis, sabréis de lo que hablo, y si os lo habéis perdido, ya podéis ir poniendo un ojo en diciembre de 2017. Por mi parte, espero que, en mi -a veces complicada- relación personal y profesional con Despertalia, hayamos encontrado la senda que todos anhelamos: trabajar con alegría, como diría el coronel Saito de ‘El puente sobre el río Kwai’. ¡Qué ganas de volver a currar con este equipazo! ¡Y que vivan los goblins!

¿Mordor? ¿Tir Asleen? No, Condemios

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Un par de cosplayers en el Avalon Summer Faerie Fest. Foto (C) Isra Calzado López.

Mientras en Guadalajara capital disfrutábamos de cuarenta y seis horas consecutivas relatos, historias y narraciones orales en el 25º Maratón de Cuentos, un universo mágico tomaba forma en la Sierra Norte de la provincia. Concretamente en un bosque a las afueras de Condemios de Arriba, donde elfos, hadas, caballeros, faunos e incluso algún qué otro aspirante a jedi se dejaban ver en la primera edición de un evento pionero en España: el Avalon Summer Faerie Fest.

Juegos de mesa y de rol, competiciones de softcombat y quiddich, concurso de cosplayers y música en directo fueron algunas de las actividades ofertadas a los más de 1.500 visitantes de todas las edades -según cifras de la organización- que se acercaron a este evento de dos días.

Aprovechando que estábamos por ahí con un evento de Despertalia -un rol en vivo inspirado en ‘Los caballeros de la Mesa Cuadrada’ de los Monty Python– , y animado por el ambiente tan festivo que se habían currado, tiré de cámara y grabadora para currarme este pequeño repor, con galería incluida, que podéis leer en Cultura En Guada.