EsRadio Guadalajara: Vuelve ‘Igual o Mejor’

Como muchos recordaréis, uno de los días más divertidos que viví el pasado año, aun con la pata quebrada, fue cuando presenté la gala ‘Igual o Mejor’, el espectáculo de música e imitaciones con el que los chicos y chicas de la asociación cultural y juvenil Ritmo Musical pusieron en pie al Teatro Moderno de Guadalajara.

Tras aquel apabullante éxito, y después de muchos meses de ensayos, vuelve este divertido show en una cita que cambia de escenario -pasa ahora a la Casa de Cultura de Azuqueca de Henares- e incorpora nuevas protagonistas sobre el escenario. Sí repetirán tanto el jurado como el maestro de ceremonias -muy mal no lo debieron hacer 😉 -, en un evento pensado para la diversión y la complicidad de un público de todas las edades, que se celebrará el próximo 17 de marzo.

Fernando Manso, director de la gala, y mi admirada Laura Galán -¡soy galanier!-, nos presentan este #IgualOMejor2 en vivo y en directo en EsRadio Guadalajara:

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‘Igual o Mejor’: Con la pata quebrada

Fue un accidente de lo más tonto, un traspié de esos que nunca piensas que te va a pasar… y te pasa en el momento más inoportuno. Tras colocar estratégicamente un par de cámaras para la grabación, bajaba del escenario del Teatro Moderno por la escalinata frontal de madera, pensando en mil y una cosas, cuando me despisté, creí que ya tocaba suelo y me comí el último escalón. Quizá, por la violencia del josconcio, hasta puede que fuesen dos escalones. Da igual: el suelo desapareció y sonó un doble crujido -puede que fuera un chasquido, pero a mí me retumbó con fuerza en los oídos- que me hizo caer en redondo. Dolor, cosquilleo, el pie izquierdo dormido. Y durante treinta segundos temes lo peor. Y aunque la hinchazón de se adueñó rápidamente de mi tobillo, casi al momento descarto el diagnóstico más agorero: a pesar del dolor, puedo mover el pie y los dedos. Puede que no sea tan grave, pero hay un hecho evidente: no puedo apoyar ese pie y en poco más de tres horas presento la gala ‘Igual o Mejor’.

Poco antes de empezar, metí la pata.

El espectáculo debía salir adelante. No por una cuestión de chulería ni de hacerse el valiente -en todo caso, algo de inconsciencia-: por complicidad, amistad o simplemente porque de verdad creía en este proyecto, llevaba muchos, muchos meses colaborando con los chicos y chicas de Ritmo Musical para sacar adelante su nuevo show, un formato concierto+música en vivo con imitaciones, valoraciones de un jurado y votación del público inspirado en cierto y conocido programa televisivo. Primero, grabando y realizando el teaser publicitario lanzado en redes y las cinco piezas audiovisuales que se proyectarían durante la gala; segundo, como maestro de ceremonias de la misma, algo que me apetecía muchísimo y que afrontaba con todas las ganas de pasármelo bien, que dirían los Hombres G. Si no había rotura, si podía aguantar con un fuerte vendaje y un analgésico, un esguince aunque fuese severo no me iba a parar. No, con todo lo que nos había costado llegar aquí y estando tan cerca de empezar.

A las nueve menos veinticinco, con tan solo cinco minutos de retraso, apagamos las luces y nos lanzamos al ruedo. Incluido yo.

Durante casi dos horas y media -entreacto incluido para recoger los votos del respectable-, creo que entre todos logramos levantar un espectáculo que de verdad mereció la pena. Después de tantos meses de ensayos, nervios, concentración, repeticiones… cuatro chicas y un chico –Alba, Yoanna, Virginia, Eva y Jorge– se atrevieron a salir al escenario e imitar, con todo su tesón e ilusión, a personajes tan dispares como Madonna, Pippi Calzaslargas, Paloma San Basilio, Gloria Trevi y Rick Astley. Independientemente del resultado, de las puntuaciones y de los votos, olé su valentía para, siendo tan jóvenes, atreverse a un reto como este. Mi más profundo respeto y admiración, algo que creo que también lograron entre el público presente -algo más de media entrada, unos ciento veinte espectadores-.

Salvo algún pequeño fallo técnico al principio que se resolvió rápidamente, creo sinceramente que ofrecimos una gala dinámica, divertida e incluso sorprendente, gracias al gran trabajo de todos, desde los cinco protagonistas hasta todos los miembros del cuerpo de baile -que coreografiaron cada uno de los números-, pasando por los que trabajaron entre bambalinas, un jurado más que cómplice –Fernando, Conchi, Laura, Sapo– y los técnicos del teatro.

“Nivelazo” fue la palabra que más me repitieron al final de la misma, incluso gente que no conocía de nada pero se acercaba a saludar y a felicitarnos. Comparto esa valoración y el entusiasmo, creo que la gente se fue verdaderamente contenta… pero, como casi siempre ocurre en estos casos, en el patio de butacas eché de menos a algún responsable de la cultura municipal que hubiera visto y comprobado, en primera persona, lo que una asociación cultural y juvenil, con pocos recursos, algo de ayuda y mucha ilusión, puede llegar a conseguir. Si se les diera algo más de apoyo, ¿quién sabe hasta dónde podrían llegar?

Queda en el horizonte la idea de intentar hacer al menos una segunda gala. Pero ahora es tiempo de disfrutar del subidón del jueves, recoger las felicitaciones que siguen llegando por redes sociales… y de ponerle más hielo al tobillo.

¿Quién sabe? Quizá salió todo tan bien por aquello del “rómpete una pierna” que se desean a modo de suerte los actores británicos… ¡pero para la próxima, que se la rompa otro o que alguien pise una mierda! Que es más castizo, menos british y, desde luego, menos doloroso…

EsRadio Guadalajara: ‘Igual o Mejor’ con Ritmo Musical

Tras un par de semanas fuera de onda, regreso a EsRadio Guadalajara con mi querida amiga y compañera Mónica Gallo. Y esta vez para hablar de un proyecto muy especial en el que me encuentro bastante involucrado: ‘Igual o Mejor’, el nuevo espectáculo en vivo de música e imitaciones que desde hace varios meses preparan los jóvenes componentes de la asociación cultural y juvenil Ritmo Musical.

En la emisora hemos contado con dos de sus miembros: Fernando Manso, director del proyecto, y Manu Robles, director coreográfico, que nos han desvelado algunos de los secretos -guardando los más importantes, para no desvelar demasiadas sorpresas- de este show, que se estrenará en el Teatro Moderno de Guadalajara el próximo 29 de junio [entradas a la venta aquí].

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Recordad que podéis apoyar esta iniciativa a través de la campaña que Ritmo Musical ha lanzado en Verkami [ver aquí].

‘Timecode’ y ‘La La Land’, a por el Oscar

Ya conocemos los nombres de los nominados a los Oscar de Hollywood, y, aunque siga siendo una fiesta bastante endogámica a la que ya no miro como antaño, hay un título que debería haber sobresalido en todos los periódicos e informativos -por supuesto, no ha ocurrido- de este país: ‘Timecode’. Y es que, por séptima vez en la historia de la Academia, un corto español opta a llevarse la preciada estatuilla, algo que debería llenarnos de orgullo y satisfacción y que, sin embargo, solo parece haber recibido el reconocimiento que se merece en blogs, tuits y círculos de aficionados al cine en pequeño formato. Para la prensa generalista, las 14 nominaciones de ‘La La Land’ parecían más importantes, y todavía estoy esperando que alguien dé una enhorabuena oficial -desde el Ministerio de Cultura- a Juanjo Giménez y su equipo.

‘Timecode’: el cariño de todo el mundo.

‘Timecode’ se ha ganado el aplauso, el cariño y el respeto de todo el mundillo cinematográfico allá por donde ha pasado. Ya marcó un hito el pasado mes de mayo al llevarse un reconocimiento internacional nada menos que en Cannes, y en octubre lo tuvimos bien cerquita al llevarse el galardón a Mejor Cortometraje Español en el FESCIGU 2016. Un buen puñado de premios más adornan el palmarés de este trabajo, sin duda uno de los más destacables y exitosos del pasado año -a pesar de lastrar unos terribles fallos de raccord en, precisamente, los códigos de tiempo que dan título a la obra- y que le ponen en bandeja el más que probable Goya al que también es candidato. Debo decir que los astros se han alineado en favor de este corto, que llega a la cita americana, precisamente, el año en el que todo el mundo baila al son de ‘La La Land’. Pero que nadie me malinterprete: aplaudo como el que más que Juanjo Giménez haya entrado en ese selecto club al que, hasta la fecha, solo pertenecían Juan Carlos Fresnadillo (‘Esposados’, 1996), Nacho Vigalondo (‘7:35 de la mañana’, 2004), Javier Fesser (‘Binta y la gran idea’, 2006), Borja Cobeaga (‘Éramos pocos’, 2006), Javier Recio (‘La dama y la muerte’, 2009) y Esteban Crespo (‘Aquel no era yo’, 2013).

‘La ciudad de las estrellas’ se homenajea a sí misma.

Solo ‘Eva al desnudo’ -en la edición de 1951- y ‘Titanic’ -en la de 1998- habían logrado igual número de nominaciones que las que ha cosechado la exitosa ‘La La Land’. ¿Logrará Damien Chazelle con su segunda película superar los premios que en su día lograron dos pesos pesados como Joseph L. Mankiewicz (6) y James Cameron (11)? No es imposible, aunque haya candidaturas muy disputadas que intentarán por todos los medios que este colorista y muy cinéfilo musical no logre siquiera el muy ansiado repóker -Película, Director, Actor y Actriz Protagonistas y Guion (Adaptado u Original)- un ramillete que hasta ahora solo han conseguido tres cintas: ‘Sucedió una noche’ (Frank Capra, 1934), ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ (Milos Forman, 1975) y ‘El silencio de los corderos’ (Jonathan Demme, 1991). El gran guiño a la edad dorada de la Meca del Cine ha encandilado a millones de críticos y espectadores y está en todas las quinielas.

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Foto: IGN Latinoamérica.

Quién falta y quién sobra.

Bueno, esto es algo completamente subjetivo, claro. Me uno a esa corriente que no llega a comprender la ausencia de Amy Adams entre las cadidatas a Mejor Actriz, sobre todo cuando ‘La llegada’, que es una cinta de ciencia-ficción cuyo epicentro psicológico y emocional gira en torno a su personaje, opta a premios gordos como Película, Dirección y Guion Adaptado. Se habla mucho del feo que se le ha hecho al ‘Silencio’ de Scorsese, pero a fecha de hoy, no puedo opinar. También me hubiera gustado ver en la pomada al ‘Deadpool’ de Tim Miller y Ryan Reynolds, cuyo espíritu gamberro y transgresor hubiese podido tomar el relevo dejado por la muy aplaudida ‘Mad Max: Furia en la carretera’ (George Miller, 2015). Anda que no hubiera sido un puntazo ver ‘Train to Busan’ (Sang-Ho Yeon, 2016) entre las finalistas a Mejor Película de Habla No Inglesa, ¿que no? Y sigo sin entender por qué Mejor Maquillaje tiene que seguir siendo un año más el patito feo con solo tres nominados, por detrás de los cinco que tienen todas las candidaturas -salvo Mejor Película, que tampoco comprendo por qué amplía el cupo a nueve- . ¿Qué opinará el gremio?

Por lo demás, todo bastante previsible, salvo esa inexplicable nominación al Mejor Guion Original para la aburridísima ‘Langosta’ (Yorgos Lanthimos, 2015), una cinta que, por cierto, ni si quiera es de la cosecha del pasado año…

El resultado se sabrá de aquí en un mes, en la madrugada del 26 al 27 de febrero (hora española).