¿Y si Adonis acosara a Afrodita?

Me resulta del todo incomprensible no ya el éxito de los libros de E.L. James ni la expectación creada en torno a la versión cinematográfica firmada por Sam Taylor-Johnson, sino el hecho de que una obra tan perversamente misógina como Cincuenta sombras de Grey (2015) se haya convertido en todo un alegre hit, como si no importara el hecho de que eleva a la categoría de mito sexual a un individuo que tiene todos los rasgos típicos de un acosador… [leer crítica en Cultura En Guada].

El pueblo unido jamás será vencido

Con un sentido del humor fresco, un guion bien construido y una estupenda mezcla de actores jóvenes y veteranos, Pride (Orgullo) (Matthew Warchus, 2014) es un reconfortante cuento de solidaridad, comprensión y amistad. Pero, además de un jovial y optimista relato, la película se muestra –y no lo esconde- como una fábula de no-ficción sobre una realidad que, treinta años después, parece imperturbable: políticos que siguen gobernando de espaldas al pueblo, recortes “por nuestro bien” que asfixian a las clases más bajas, objetivos macroeconómicos por encima de las necesidades básicas de los ciudadanos y la lucha por recuperar unos derechos sociales elementales incomprensiblemente mermados, cuando no directamente cercenados… [leer crítica en Cultura En Guada]

“Blade Runner”: enésima revisión

Vuelve a los cines Blade Runner, el clásico de ciencia-ficción dirigido por Ridley Scott y protagonizado por Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young, Daryl Hannah, Edward James Olmos y Joanna Cassidy. Un verdadero gozo para fans, cinéfilos y amantes de la ciencia-ficción… si no fuera porque, por enésima vez, nosbrposter la venden como ‘el montaje definitivo del director’.

No sé a vosotros, pero a mí esto me empieza a oler a repetitiva operación de márketing -sobre todo, cuando ya parece oficial la eternamente rumoreada secuela– . Este nuevo director’s cut supone la quinta edición de una película de cuya última revisión no han pasado ni diez años, y aunque todos sabíamos que el original de 1982 era francamente mejorable -son antológicas las imposiciones de los productores sobre el proceso creativo del film; para más detalles os recomiendo la lectura de Futuro en negro, de Paul M. Sammon- , tras los dos remontajes de 1992 y el de 2007, no sé qué mas puede haber de novedoso en un film que, como Marty McFly, está a punto de rebasar su propio meta-futuro…

Aquí tenéis el reportaje que realicé con motivo del 25 aniversario del estreno original de la película.