Planeta cine: lo mejor y lo peor de 2014

Si ayer compartía con vosotr@s los que particularmente considero 10 mejores cortos del año 2014, hoy, 31 de diciembre, es el momento de analizar lo mejor y lo peor que nos ha dejado el planeta cine durante los últimos trescientos sesenta y cinco días.

Antes de establecer el clásico ranking de películas memorables y fallidas, os diré que, para mí, lo mejor sin duda ha sido la gran cantidad de nuevos amigos que he hecho gracias a los dos ratitos de radio semanales que me brinda la Cadena SER de Guadalajara –‘Licencia para filmar’, con Dani Rodríguez y Juan Solo– y de Castilla-La Mancha –‘Conversaciones de cine’, con Sara Cebrián; y antes, en ‘Cine de verano’, con Víctor García y Gonzalo Escalante– , así como en los festivales FEC Villamayor y FESCIGU; también, por supuesto, la experiencia de volver a sentarme en la silla de director para llevar a cabo el proyecto Café solo, un corto que espero que podáis ver muy pronto y que fue posible gracias al trabajo y al talentazo de todo el equipo.

Lo peor, desde luego, las tristes desapariciones, algunas de ellas inesperadas, de grandes talentos como Álex Angulo, Lauren BacallJames GarnerPhilip Seymour Hoffman, Bob Hoskins, Harold Ramis, Mickey Rooney, Shirley Temple, Paul Walker, Eli Wallach o Robin Williams, entre otros.

Y ahora sí, vamos a lo que vamos. Estas son, para mí, las 10 mejores películas de 2014:

  1. Interstellar, de Christopher Nolan: una epopeya humanista más allá de los límites de la imaginación que colmó las altas expectativas que tenía sobre ella. Sé que hay quien le ha dado palos hasta en el DNI; también sé que, dentro de unos años, será de los pocos títulos verdaderamente relevantes de esta década.
  2. Boyhood, de Richard Linklater: el director de la trilogía Antes de… no ha descubierto el fuego, pero ha inventado el encendedor; la historia del chico que pasa por diferentes fases de su cotidiana vida no es original en su fondo, pero sí en la forma. Un proyecto de doce años que culmina con una apuesta insólita y asombrosa.
  3. Las vidas de Grace, de Destin Daniel Cretton: seguramente, y ya lo he dicho en más de una ocasión, la propuesta más honesta de cuantas se han estrenado este año. Si Boyhood es la vida, Short Term 12 es un pedazo sincero de la misma, con unos actores en estado de gracia y un trasfondo social ejemplar y necesario.
  4. Coherence, de James Ward Byrkit: asombrosa, alucinógena, hipnótica, desconcertante… y a la vez, asombrosamente atractiva. Una producción sencilla para un guion construido como un juego de muñecas rusas que no deja indiferente.
  5. Carmina y amén, de Paco León Barrios: si con su anterior Carmina o revienta (2012) el popular Luisma televisivo ya dejó entrever trazas de un realizador con una inquietud diferente, tanto en la narrativa como en la difusión cinematográfica, en esta secuela definitiva demuestra una consistencia y una solidez innatas, sorprendentes para un director con sólo dos largos y un corto en su haber.
  6. Dallas Buyers Club, de Jean-Marc Vallée: reivindicativa, peleona, outsider y, en cierto modo, subversiva. La historia real de un looser que decide plantar cara al injusto sistema de salud norteamericano con los primeros años del sida como telón de fondo le valieron sendos -y justos- oscars a sus protagonisas, Matthew McConaughey y Jared Leto.
  7. El niño, de Daniel Monzón: aunque su guion nos pudo saber a poco tras las excelencias de Celda 211 (2009), no se puede negar que el cine de acción español puede competir de tú a tú con el americano gracias a piezas tan espectaculares, sorprendentes y eficaces como este thriller, que además ha supuesto el descubrimiento de Jesús Castro, nuevo -¿y efímero? el tiempo lo dirá- chico de oro de nuestra cinematografia.
  8. Baratometrajes 2.0, de Daniel San Román & Hugo Serra: un documental imprescindible, que pone encima de la mesa las luces, pero sobre todo las sombras que atenazan a nuestra exigua industria cinematográfica. Todo lo que siempre quisiste preguntar sobre el cine español y lo que casi nadie se atrevió a contestar.
  9. Musarañas, de Juanfer Andrés y Esteban Roel: inquietante y perturbadora, el debut de la pareja de realizadores que nos trajo el corto 036 (2011) atrapa al espectador en esta pesadilla claustrofóbica en la que destaca, sin duda ninguna, una Macarena Gómez sencillamente memorable.
  10. Guardianes de la Galaxia, de James Gunn: una memorable y muy reivindicable gozada, una montaña rusa de aventuras, emoción, diversión y efectos especiales para disfrutar sin complejos.

Hay otros títulos que también podrían haber entrado en este top, caso de 10.000 km (Carlos Marques-Marcet); La Lego película (Philip Lord, Chris Miller & Chris McKay); El lobo de Wall Street (Martin Scorsese); o incluso La sal de la tierra (Wim Wenders & Juliano Ribeiro Salgado).

Turno ahora para las mayores decepciones. No voy a elaborar un listado tan detallado como el anterior, simplemente os diré que, entre los pufos más inesperados, encuentro la intrascendente tibieza de Magia a la luz de la luna (Woody Allen) o Monuments Men (George Clooney); el quiero y no puedo con el género de terror -patrio y foráneo- de Mi otro yo (Isabel Coixet), Purgatorio (Pau Teixidor), Apollo 18 (Gonzalo López-Gallego) y [REC] 4 (Jaume Balagueró); las aburridísimas y tardías Nuevas aventuras de Caperucita Roja (Mike Disa); el accidentado regreso de Bryan Singer al universo Marvel con la tramposísima X-Men: Días del futuro pasado; y, sobre todo, las infumables idas de olla de Darren Aronofsky (Noé) y Terry Gilliam en (The Zero Theorem).

Y, por este año que se acaba, esto es todo, amig@s…

Retales de una vida

Aunque llego con cierto retraso, al fin he podido ver este Boyhood (2014) -aún en cartelera en algunas salas- con la que reivindico, en voz alta y sin rubor, el próximo Oscar al Mejor Director para Richard Linklater. ¿Qué menos para un tío que ha sido capaz de implicar a todo un equipo técnico y artístico para llevar a cabo un rodaje intermitente de ¡doce años! para ilustrar, con inusitada verosimilitud, las etapas de crecimiento y madurez de un crío desde que tiene seis años hasta que cumple los dieciocho? [leer crítica]

#AporelOscar

“Se despertó, y un torrente de confusas sensaciones invadió rápidamente su cuerpo. Euforia. Agotamiento. Alegría. Nervios. Se prometió a sí mismo que no se pellizcaría, pero por un instante no pudo evitar pensar: ¿y si todo ha sido un sueño? Por suerte, ahí estaba la prensa, las redes sociales, las llamadas perdidas y los innumerables mensajes, escritos y de voz, que se agolpaban, esperando pacientemente turno, en su teléfono móvil, para certificar que no había sido un sueño. Que había ocurrido. Que un pasaporte le esperaba para llevarle nada menos que a Hollywood…”

cabecera_oscar_ANEYEste podría ser el comienzo de un relato imaginado, pero así es como me imagino que pueden haber transcurrido las últimas horas en la vida de Esteban Crespo García, un director y guionista madrileño que, para sorpresa de muchos –no para los que venimos siguiendo su trayectoria desde hace tiempo- , ha pasado de ser un completo desconocido a convertirse en un nombre familiar. Lo mismo ocurre con su obra Aquel no era yo, un magnífico cortometraje que, tras cosechar cientos de galardones y reconocimientos –entre ellos, el Primer Premio del FESCIGU 2012 y el Goya en 2013– , ha conseguido meterse entre los cinco candidatos a la gran quimera, el premio gordo, la preciada estatuilla: el Oscar. Y precisamente con el hastag #AporelOscar, Esteban y parte de su equipo comenzarán desde ya la intensiva campaña para difundir, aún más si cabe, su excelente trabajo, incluso viajando en breves fechas a Los Ángeles (California, USA), para que en la madrugada el 1 al 2 de marzo (hora española) ningún miembro de la Academia de Cine norteamericano tuerza el gesto cuando oiga el título, traducido al anglosajón, de That wasn’t me. Será duro: enfrente tendrá trabajos procedentes de Francia, Dinamarca, Finlandia y la que creo que puede ser su máxima competidora, The Voorman Problem (Gran Bretaña), que cuenta con la ventaja no sólo del idioma, sino de tener en su elenco a dos actores ya conocidos en la industria como son Martin Freeman y Tom Hollander. Al menos, podemos dar por hecho que nuestros embajadores –Antonio Banderas, Pedro Almodóvar, Javier Bardem, Penélope Cruz…- harán buena campaña a favor de esta soberbia obra cinematográfica de casi veinticinco minutos de duración.

Dejando a un lado –al menos momentáneamente- el alegrón y las merecidas felicitaciones para el bueno de Esteban y todo su equipo, hablemos un poco del resto de nominados. Ya todos sabréis que La gran estafa americana (David O. Russell, 2013) y Gravity (Alfonso Cuarón, 2013) son, por número de candidaturas -diez para cada una- , las dos principales favoritas, seguida de 12 años de esclavitud (Steve McQueen, 2013), con nueve. También que Meryl Streep, con Agosto (John Wells, 2013) alcanza su 18ª nominación… claro que esa cifra parece pecata minuta si la comparamos con las cuarenta y nueve veces que el maestro John Williams ha sido llamado al Kodak Theatre, en esta ocasión por La ladrona de libros (Brian Percival, 2013). Y también, no lo olvidemos, que si Frozen (Chris Buck & Jennifer Lee, 2013) se alza con el premio a Mejor Largometraje de Animación, en algo habrá tenido que ver otro español -y alcarreño, para más señas- , Juan Solís… Pero en vez de soltar la chapa aquí, en crudo, mejor planteo una serie de interrogantes que quizás también vosotros os habéis preguntado tras conocer la lista completa…

¿Por qué ese empeño de tener nueve candidatas a Mejor Película cuando en el resto de categorías son muchas menos? Se producen así situaciones un tanto hilarantes: no va a ocurrir, pero Her (Spike Jonze, 2013) podría llevarse la perra gorda sin tener candidatos de dirección o interpretación…

¿Por qué la categoría de Maquillaje y Peluquería sólo cuenta con tres nominados? Agravio comparativo para con este departamento…

¿Por qué algunos nombres que parecían cantados hasta hace bien poco se han quedado fuera? Caso de Paul Greengrass y Tom Hanks (Capitán Phillips), Idris Elba (Mandela: del mito al hombre), Forest Whitaker y Oprah Winfrey (El mayordomo) o Daniel Brühl (Rush).

¿Por qué se han olvidado de títulos tan interesantes como Cruce de caminos (Derek Cianfrance, 2012) o Antes del anochecer (Richard Linklater, 2013)? Y hablando de ésta, ¿alguien me puede explicar su candidatura a Mejor Guión… Adaptado?

Y, por último, y por la parte que más de cerca nos toca: ¿por qué algunas de las grandes candidatas de este año aún no han sido estrenadas en España? La gran estafa americana llegará el próximo 31 de enero; en febrero lo harán Nebraska (Alexander Payne, 2013) –día 7- , Philomena (Stephen Frears, 2013) -día 21- y Her –día 28- ; y nada menos que hasta el 14 de marzo habrá que esperar para poder ver Dallas Buyers Club (Jean-Marc Vallée, 2013). No me malinterpretéis, pero no seré yo quien se escandalice si el día de mañana estas películas apenas tienen respuesta en nuestra taquilla. Y a buen entendedor…

Despido esta breve previa sobre los Oscar con el tema principal de Mandela: del mito al hombre (Justin Chadwick, 2013), segunda oportunidad para los irlandeses U2 de llevarse el codiciado premio tras el varapalo que supuso perderlo, para asombro de propios y extraños, hace ahora once años y nada menos que frente al olvidado Eminem…

Breve encuentro

El reciente estreno de la sobresaliente Antes del anochecer (Richard Linklater, 2013) me ha hecho retroceder en el tiempo hasta el año 1995, cuando el director juntó por vez primera y de manera casual a Julie Delpy y a Ethan Hawke en un tren con destino a París.

Antes de amanecer es, sin duda, todo un clásico del s. XX, no solo por hacer justicia a la mal llamada generación X -jóvenes mucho más preparados y menos pasotas de lo que se nos quería hacer creer desde algunos sectores bastante carcas- , sino por demostrar que el amor romántico y sincero aún podían ser posibles a finales de siglo. Soberbios diálogos, excelentes interpretaciones y una puesta en escena tan sutil como elegante dieron pie no solo a esta maravillosa cinta, sino a todo un experimento sociológico y cinematográfico que nos permite reencontrarnos con nuestra pareja favorita cada nueve años… [leer más]