Fin de ciclo

Con Sinsajo Parte 2 se cierra -al menos, aparentemente- la saga cinematográfica de Los juegos del hambre; una cuarta entrega esperada, algo previsible y totalmente anticlimática, que quizá no contente a todos los seguidores pero que, viendo el tono dramático y antiépico de la tetralogía, va en perfecta consonancia con sus antecesoras… [leer crítica en Cultura En Guada]

Del octavo pasajero a la resurrección imposible

La inusitada controversia que ha surgido alrededor de Prometheus y que ha enfrentado a partidarios y detractores de la última película de Ridley Scott, y mientras esperamos a ver si la inminente edición en DVD/Blu-Ray con (prometidas) escenas adicionales dará alguna respuesta a los múltiples enigmas que nos deja la cinta -o si, como otros aseguran, habrá que esperar a una nueva secuela/precuela cinematográfica- , os invito a volver a los orígenes, a rescatar y recuperar las cuatro películas -obviaremos spin-offs y crossovers varios- que hasta ahora habían conformado la serie: Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979); Aliens, el regreso (James Cameron, 1986); Alien 3 (David Fincher, 1992); y Alien resurrección (Jean-Pierre Jeunet, 1997). Dos obras maestras y dos grandes mediocridades. ¿A que es fácil adivinar cuál es cual? En fin, en cualquier caso, ahí va mi análisis sobre la Tetralogía Alien.