75 años de ‘El gran dictador’

DICTADOR400Cuando el sonoro llegó al cine, Chaplin dijo un día que Charlot nunca hablaría, porque no tenía nada que decir con la palabra y el personaje perdería su propia naturaleza. Pero los terribles acontecimientos que se venían sucediendo en el Viejo Continente ante la pasividad de países como Estados Unidos hizo que Chaplin cambiara, o al menos matizara su idea: no es Charlot el que protagoniza esta película, aunque en parte no deje de serlo.

Setenta y cinco años contemplan a El gran dictador, película a la que rindo homenaje con este especial que he elaborado para eCartelera.com.

Leyendas de pasión

No soy yo quien para restarle méritos a todo un legendario director como David Lean, pero debo confesar (y lo confieso) que, salvo con El puente sobre el río Kwai (1957), me cuesta entrar en sus descomunales y titánicas obras cinematográficas.

Doctor Zhivago (1965) es un impresionante clásico del S. XX, romántico, trágico y épico a la vez; sin embargo, para quien esto escribe, el film va de menos a más, lastrado por un arranque algo folletinesco y algunos errores en el cásting… [leer más]

Tocando fondo

La herida (Fernando Franco, 2013) no es que sea de esas películas con altas expectativas que luego te decepcionan ‘un poquito’ -de esos casos que comentábamos hace poco, por ejemplo, a raíz de las excesivas buenas críticas de Capitán Phillips (Paul Greengrass, 2013)- ; es que con tantos aplausos, tantas buenas críticas, tantísimos premios y reconocimientos, para luego encontrarte con una actriz estupenda –Marian Álvarez– dentro de un insufrible dramón de esos que dan ganas de cortarte las venas. Sí, sí, como a la protagonista… [leer crítica]

“Quien salva una vida, salva al mundo entero”

Probablemente, esta sea la crítica cinematográfica más personal de cuantas haya escrito. Pero es que La lista de Schindler, film que descubrí con apenas quince años -esa edad imberbe es la que tenía cuando se estrenó esta indiscutible obra maestra, hace ahora veinte años- , me marcó de manera muy especial, ya que si bien la insólita crueldad que se mostraba no daba lugar a ningún tipo de concesiones, me demostró cuán grande podía ser el arte cinematográfico, más allá de las dimensiones de la pantalla.

Steven Spielberg regalaba al mundo una impagable pieza magistral, aplaudida por crítica y público por igual, objeto de estudio y debate tanto en escuelas de cine como en colegios e institutos. El último film clásico de un Hollywood colosal que, en las últimas dos décadas, sólo ha sabido plagiarse a sí mismo con su hipnótica pátina digital… [leer más]